Cómo leer tu factura de la luz: qué significa cada línea
Una factura de la luz tiene más letra pequeña que un contrato de alquiler, y está escrita en un idioma que nadie enseña. Vamos concepto por concepto, para que sepas exactamente qué estás pagando.
Los dos bloques que lo explican casi todo
Por debajo de todos los conceptos, tu factura tiene dos partes:
- Término de potencia: lo que pagas por tener electricidad disponible. Es fijo, se calcula por kW contratado y por día, y se cobra aunque no gastes nada.
- Término de energía: lo que pagas por la electricidad que realmente has consumido, en kWh.
En muchos hogares con consumo moderado, el término de potencia representa una parte del recibo mucho mayor de lo que la gente supone. Por eso ajustarlo tiene tanto impacto.
El CUPS
Es un código largo que empieza por ES y aparece siempre en tu factura. Identifica tu punto de suministro de forma única, como una matrícula. No cambia aunque cambies de compañía, y es el dato que te van a pedir en cualquier gestión.
Los periodos: P1, P2, P3
Si tu tarifa es la 2.0TD (la doméstica estándar), verás el consumo dividido en tres periodos:
| Periodo | Nombre | Cuándo |
|---|---|---|
| P1 | Punta | 10–14 h y 18–22 h en días laborables |
| P2 | Llano | 8–10 h, 14–18 h y 22–24 h laborables |
| P3 | Valle | 0–8 h laborables, y fines de semana y festivos completos |
Si ves seis periodos (P1 a P6) en lugar de tres, tu suministro no es doméstico: estás en una tarifa de empresa o alta tensión, y el análisis es distinto.
Los impuestos
- Impuesto eléctrico: se aplica sobre la suma de potencia y energía.
- IVA: se aplica al final, sobre todo lo anterior incluido el impuesto eléctrico y el alquiler del contador.
Los tipos aplicables han cambiado varias veces en los últimos años por medidas temporales del Gobierno, así que conviene comprobar el que figura en tu factura concreta en lugar de dar por hecho un porcentaje.
El alquiler del contador
Es un importe pequeño y regulado, de unos pocos euros al mes, que se paga a la distribuidora por el equipo de medida. Es legítimo y no depende de la comercializadora que elijas. Solo se evita si el contador es de tu propiedad.
Los conceptos que sí conviene vigilar
Aquí es donde aparecen los cobros que puedes eliminar:
- Servicios de mantenimiento o "planes de protección": entre 5 y 12 euros al mes por una cobertura que muchas veces duplica el seguro de hogar.
- Seguros añadidos al contrato eléctrico.
- Cuotas de gestión o comercialización que no todas las compañías aplican.
- Excesos de potencia, si superas la contratada de forma habitual. Aparecen como concepto aparte y son una señal de que hay que revisar el contrato.
Un ejercicio de cinco minutos
Coge tu última factura y localiza estos cinco datos:
- Tu potencia contratada, en kW.
- Tu consumo total del periodo, en kWh.
- El precio que pagas por kWh en cada periodo.
- El importe total del término de potencia.
- Cualquier línea que no sepas identificar.
Con esos cinco datos ya se puede saber si estás pagando de más y cuánto. Lo demás es comparar.
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